Para los que intentan, con más o menos vehemencia, definir y relacionar el combo: arte, vida, política, cuerpo, acción (ya pasados de moda, porque llegó un rizoma y os succionó ramificadamente).
Un poquito de dolor, desde luego no auto-infligido. Dolor de ese con herencia pseudo-católica pero desde el "agnosticismo", dolor redentor, anti poder, aplicado desde el otro y por petición. De ese que deja huellas, marcas-cicatrices rectilíneas más o menos profundas... más o menos perennes. O de ese otro, que en la espalda como una constelación de puntos circulares se extiende hacia abajo (hacia la base de vuestras posaderas) similar a cigarrillos apagados en la epidermis, o cera de vela, o algún punzón. Estas últimas desaparecen.
No es excesivamente poético, aunque tampoco es obvio..... Que algunos llamarán exhibicionista, masoquista o masturbador. Pero no, es más bien ese combo antes descrito, una a-metáfora.
Forma parte de ese todo, no es el pasado, ni el presente, ni el futuro, es un ESCENARIO.
Pasolini, vuelve por favor


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